viernes, 27 de diciembre de 2024

No quiero perderme aún sabiendo que ya lo estoy.

 ¿Recuerdas lo fuerte que era cuando se trataba de nosotros? ¿Recuerdas que a pesar de ser un inseguro de mierda sacaba las ganas de luchar de donde no las había? Pues cariño, creo que esa fuerza se fue contigo el mismo día que decidiste irte porque sino no encuentro otra explicación. 


Verás... nada va bien, ¿sabes? Supongo que como a todos, un día malo lo puede tener cualquiera pero, ¿tantos? Y no es que me guste sentirme así pero no sé cómo salir de ésta mierda. Cariño nada va bien aquí. Nada. Me levanto y no hay día en el que no me sienta sola; sigo con mi vida, salgo, disfruto, me río, me... todo. Pero he llegado al punto en el que me he dado cuenta de que no dejo de fingir, que realmente no me siento con ganas de reír y aún así lo hago pero, no sé si soy yo, mucha gente me ha dicho que cuando sonrío mis ojos ya no lo hacen y, joder, lo sé. Sé que no lo hacen porque no dejo que lo hagan, porque ahora mismo no me siento feliz. Y eso hace que recuerde algo, alguien -algún día- dijo que los ojos son el espejo del alma y creo -sin duda alguna- que si me miras verás lo roto que me siento (o que estoy). 


Y no es que sienta que el mundo se me viene encima sino que el mundo ya ha caído y ha destrozado todo a su paso. Y te cuento esto porque ya no puedo más; no dejan de haber problemas en casa -como en todas supongo-, no dejo de perder a gente que para mi es importante pero ya veo que yo para ellos no, la gente se distancia y aún no entiendo el por qué, me dejan así sin más o ni siquiera luchan por mantenerme con ellos, siento que soy invisible a los ojos de todo el mundo cuando luego soy el primero en estar ahí para todos (aunque digan que están bien o que no pasa nada), siempre estoy ahí. Siento que todo lo que quería hacer a lo largo de mi vida me está saliendo mal o que quizás nunca llegará a pasar. Y es que cuando viene algo bueno en mi vida ni lo disfruto porque no paro de preguntarme hasta cuando me durará, sé que poco. Y sí, me siento solo aún sabiendo que no lo estoy y creo que eso es lo peor de todo; tener a gente y aún así sentir que no tienes a nadie, sentir esas ganas irrefrenables de llorar a todas horas y no querer salir de la cama, ¿para qué? ¿acaso me espera algo bueno? Eso me pregunto todos los días. 


Y he llegado hasta el punto de no poder más, de no querer sonreír porque no me apetece, de sentir que me falta algo o alguien, quizás yo o quizás tú, no lo sé pero si te digo la verdad creo que dentro de todo lo malo que estoy viviendo, el no tenerte es el menor de mis problemas. Porque, cariño, el tiempo pasa y sé que no voy a tenerte, que quizás las cosas no mejorarán o puede que sí, no sé pero sé que no voy a tenerte y lo que de verdad me acojona es que pase el tiempo y no saber si me tendré a mi, si quedará algo de mi o si seguirá esto igual de roto que lo está ahora pero sé que si volvieras y me miraras, no reconocerías a quien dejaste aquí; de hecho ni yo lo hago... sinceramente no sé ni lo que quiero, ni lo que soy ni lo que busco; solo espero llegar a encontrarme y no perderme de la misma forma que te perdí a ti, que pierdo a todos (incluso a mi). 


CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZON: De Mi, Para Ti.

El olvido.

 El olvido me ha dicho que no es nuestro momento, que me espere y que deje de buscarla porque en lo que refiere a ti, nunca voy a encontrarle. Parece que no quiere que te olvide, menudo hijo de puta, yo aquí deseando deshacerme de ti, aunque me duela, y él se burla de lo nuestro queriéndome hacer sufrir y hacerme recordar todas y cada una de las cosas que llegamos a vivir. Y no quiero, joder. No quiero que cada cosa que hago pueda recordarme a ti. No quiero que de la nada aparezca el olor de tu perfume o que alguien se ría casi de la misma forma que tú lo hacías. Y digo casi porque nadie sabe imitarte del todo, ni aunque lo intentaran. No quiero que ninguna canción me hable de ti, ni de mi ni nada de lo que vivimos. No quiero que unas sábanas me hagan añorar la cantidad de veces que llegamos a perdernos en ellas, tantas que hasta perdí la cuenta. No quiero que mis amigos me pregunten que cómo lo llevo o si he vuelto a saber de ti. No quiero ver ninguna de nuestras fotos ni tampoco tu cepillo de dientes en el lavabo. No quiero ver ninguno de tus maquillajes en mi mesa ni tu letra en uno de los post-it que dejas en la encimera diciéndome cualquier chorrada bonita. No quiero ver tu calcetines dando vueltas por el suelo de mi habitación ni que te dejes tus llaves perdidas por algún rincón de mi casa para luego no volver a tu casa porque no las encuentras. No quiero encender la radio y encontrar tu emisora favorita cómo tampoco quiero que me llames para hacerme feliz un par de segundos y sentirme vacío cuando acabas de colgar.


No quiero nada de eso y sí, puede que hace unos meses me muriera de ganas de eso y más pero ahora no, no quiero pasarme la vida lamentándome por haberte perdido ni dedicar cada segundo a recordarte hasta que vuelvas porque sé sin duda alguna que una vez que alguien se va, ya le quedan pocos motivos para volver. Y sé que no te di suficientes motivos para quedarte aunque pensara que el quererte ya era suficiente. Así que por eso llamo constantemente al olvido para que me ayude a olvidarte pero ya ves, parece que quiere reírse de mi, cómo si ya no me hubieses dolido lo suficiente. Así que mientras él se niega a venir a mi y se niega a que te olvide, yo finjo olvidarte, finjo que no me dueles y finjo que se me ha olvidado lo que era quererte a ver si así llega el día en el que paso de fingir y ya empiezo a vivir, sin ti.


CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZON : De Mi, Para Ti.

Era mi música favorita aún sin ser canción.

 Hace un frío de la patada pero ya sabes que nunca se me ha dado bien encender la maldita chimenea, que por muchos troncos que le ponga la llama no se aviva de la misma forma que por mucho que te llore, no volverás. ¿Por dónde iba? Ah sí, que hace frío, me he tumbado en el sofá y me he tapado hasta arriba como siempre hacía pero me ha faltado tu abrazo para acabar de entrar en calor, es una lástima. E inevitablemente se me va la vista al reloj que colgaste en la pared y, ¿sabes qué? No he sido capaz de quitar la foto nuestra que pusiste justo al lado de el pero, ¿sabes qué es lo peor de todo? Que hace unas semanas quité la pila a ese reloj y dejé que marcara cinco minutos antes de las ocho, esos cinco minutos que me separaban de tu vuelta a casa después del instituto. Lo miro y sé que hace una semanas en cinco minutos sonaría el timbre y serías tú, aún teniendo llaves esa era tu forma de decir "cariño, ya estoy en casa· y aunque fingía enfadarme porque interrumpías aquello que hacía, no podía evitar sonreír al verte. Llegabas y siempre me encontrabas preparándote la cena; venías, me abrazabas por detrás y siempre me dejabas un beso en mi hombro derecho, aún recuerdo las miles de veces que te decía "mi hombro izquierdo también te echa de menos", te reías y lo devorabas a besos haciendo imposible que me concentrara en algo salvo en ti. Apoyaba mis manos en las tuyas saboreando ese instante, disfrutando de mi lugar favorito. Te metías conmigo, me hacías reír para que se me pasara el enfado y te separabas de mi prometiendo a escasos centímetros de mi oído que te ibas pero que no me daría tiempo a echarte de menos. Aún recuerdo que volvías minutos después con tu supuesta pijama, y a pesar del frío ibas sin camiseta para hacerte la fuerte y esa era tu mejor excusa para que yo te abrazara. Me encantaba hasta tu forma tan peculiar de poner la mesa y sobre todo las miles de veces que mientras yo hacía la cena buscabas cualquier pretexto para acariciarme lo más mínimo sin saber la de miles de sonrisas fugaces que provocabas con ello. Si estuvieses aquí pondrías una de tus tantas excusas para no recoger la mesa pero sin duda alguna mi favorita siempre era: "acabo de llegar a casa después de un duro día y lo único que me apetece es tumbarme en el sofá con mi chico, ¿puedo?" Me mirarías con esa cara de no haber roto ni un puto plato en toda tu vida cuando a corazones no te ganaba nadie y lo peor de todo es que me convencías. 


Y así era cada noche, nos tumbábamos en el sofá después de haber hecho tu numerito con la chimenea mientras yo aprovechaba para observar cada mínimo detalle de ti temiendo que algún día solo fueras ceniza, solo fueras lo que queda de ti después de irte. Me abrazaba a ti y fingíamos ver la espantosa película que echaban en la televisión y recuerdo la de miles de finales felices que habíamos cambiado, ¿lo recuerdas tú? Me encantaba verte tan feliz y sé que tú lo dabas todo por hacerme reír. Recuerdo que una vez odiaste tanto un final porque decías que esas cosas solo pasaban en las películas, decías que tarde o temprano todo se acaba. Recuerdo que mataste a media familia y decías que no podía haber otro final alternativo mejor, recuerdo reír hasta llorar y haberte besado hasta cansarme y, muy en el fondo sé que eso es lo que habría pasado si siguieras aquí. Sé que no éramos partidarios de los finales felices y puede que esto no te lo haya dicho nunca pero si tenía que haber un final feliz deseaba que fuese contigo. 


Si estuvieras aquí -ojalá- te quedarías dormida conmigo en brazos y te despertaría con miles de besos para llevarte a la cama de la forma más dulce y, a veces, simplemente nos tirábamos la noche abrazados sin necesitar nada más, solo teniéndonos. Otras, por muy cansados que estuviésemos, me besabas hasta perdernos sin ni siquiera yo saber si a la mañana siguiente volvería a encontrarme de lo mucho que me perdí en ti durante las pasadas horas. Y al despertar lo harías con cuidado para no despertarme pero aún así nunca dejabas de susurrarme lo mucho que me querías antes de irte creyendo que dormía pero nunca lo hacía. El mejor momento del día era cuando me decías que me querías, era mi música favorita aún sin ser canción. 


Recuerdo, como verás, millones de cosas que por suerte o por desgracia- aún no lo sé- ya no tengo y me paso las noches mirando a ese maldito reloj que siempre me promete que en cinco minutos vendrás pero es mirar por la ventana y saber que ya son las tantas de la madrugada, saber que no vendrás a cambiar este final, que tendré que cambiarlo solo yo pero no sé ni quiero saber hacerlo. Así que aquí me tienes, con este maldito frío sin que haya nadie que me haga entrar en calor, sin que nadie me susurre lo mucho que me quiere y no es que necesite a alguien, te necesito a ti. A ti y a tus pequeñas manías que en otra persona habría odiado pero incluso tu forma de gritarme cuando nos enfadábamos me hacía feliz. Porque si me gritabas era porque al menos estabas aquí. Y lo mejor de todo era que aún habiendo soltado que nos odiábamos por culpa de nuestro enfado, llegaba la noche y me demostrabas todo lo contrario, me demostrabas a besos lo mucho que me querías y en segundos yo ya sabes que me perdía. Y ahora sigo igual, me pierdo en la noche mirando el maldito reloj o lo que puedo ver por culpa de las lágrimas, lo miro deseando que pase el tiempo pero no pasa porque no tiene la pila puesta, parece que me separen cinco minutos de ti aún haciendo meses que ya te has ido pero es que una parte de mi se niega a dejarte y, por eso no dejo que el tiempo pase creyendo que a la mínima sonará el timbre porque serás tú que has vuelto pero ni pasa el tiempo, ni pasas tú.


CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZON : De Mi, Para Ti.

lunes, 23 de diciembre de 2024

Abrázame como si me hubieses extrañando por más de mil vidas.

Vida mía, hoy no es una carta cualquiera, hoy es una carta donde solo puedo expresar lo que siento… es que aveces decir lo que siento también es complicado, siempre pensé que era una mezcla variable de sentimientos, aveces altos aveces bajos, pero contigo solo siento un sentimiento de amor único, tal vez no soy de expresar tanto  por miedo, pero es que a veces también tengo unas ganas de decirte tanto, creo que se me da más expresarlo así.


No hay noche donde me pire mirando el techo y pueda pensar en tenerte cerca, es que como no ser feliz con alguien tan única como tú, eres como el sol con todo ese brillo que tienes, tus ojos son perfectos, tu sonrisa única, me tienes tan perdido en ti que aún así aunque me encuentren podría volver a perderme de nuevo por ti.


Se que me tienes, no sé cómo pero me tienes, tampoco quiero sonar cursi o no se, capaz que suene tonto, pero algunos días me curo y otros me rompo de nuevo, pero cuando estoy contigo siento que todo está arreglado, me viste cuando era invisible, dios me tienes tan loco por ti.

Desnúdate ante mi sin vergüenza ni dudas, porque te aseguro que cada parte de ti, me tiene loco, eres algo que a la vez también me aterra, tienes mi corazón y tienes el poder de destruirlo, es aterrador y placentero a la vez, porque estaría dispuesto a morir por ti


Mi niña, mi amor, esto eternamente agradecido porque me hiciste saber que no todas las rosas tienen espinas, te vi y pensé, tengo que conocerte, te conocí y pensé, ojalá nos enamoremos, nos enamoramos y pensé que estaba soñando y sabes algo, no lo estaba, así que porfavor prométeme que me darás un abrazo como si me hubieses extrañado mil vidas.


CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mi; Para Ti.

Así soy yo.

  Mucha gente a veces de la nada me ha dicho "cuéntame cosas sobre ti" y todavía se me queda la misma cara de tonto al no saber po...