jueves, 28 de octubre de 2021

Amor y odio

Sabes una cosa que aprendí? Que lo contrario del amor no es el odio, es la indiferencia… vaya, eso lo entendí bien.


Muchos creemos sentir amor, odio e incluso ese sentimiento de querer vengarsecreemos aveces que del odio al amor solo hay un paso, cuando aveces no es así, no puedes odiar a quien amaste, solo guardar rencor (al menos así negamos amor); tampoco podemos vivir amando cuando odiaste, porque nunca sería puro, digamos que sería atracción, lo odias tanto que sabes que en cualquier momento puedes cogerlo y manipularlo, eso es duro. 


Pongámoslo así, si te amo me odiaré para no odiarte, o no, tonterías, olvidaría el odio por ti, si me dejas, estaré vacío, decepción mi niña, eso no es odio pero si rencor, nunca olvidaría tu daño (el dolor) pero tampoco el amor que te tendría, eso genera miedo de amar, miedo a volver encariñarse y buah, es más fácil odiar aveces.


Si te odio sería absurdo, porque el odio es similar a querer acabar contigo… y pues no, como acabar con esa sonrisa hermosa de oreja a oreja que tienes, tan perfecta que hace que me enamore sin pensarlo, imagina si me enamoro de una parte de ti!, fenomenal… vez? Es mejor hablar de amor que de odio; y es que por mas que este jodido con muchas cosas encima pensaré que el amor es lo mas bonito sabes? No lo sé, tengo aún la sensación que el odio no va conmigo, aveces me sentí presionado a rencor por el dolor pero me volvía amar yo mismo y pues mira, aquí voy, creyendo que alguien me llegaría a querer como quiero siempre y no de vez en cuando, porque es sencillo cuando quieres bonito, pero jodido cuando no quieren igual, el mundo es un poco hijo de puta cuando apetece y pero aún así siento que no merece del odio, porque si juntamos el odio con el amor, prefiero la indiferencia, no me trates y yo tampoco, mejor no? Nos alejamos y yaa ti no te importará y a mi me dolerá, pero mira por el lado bueno cariño, ninguno se odiará 


Con el mayor dolor de mi corazón: de mi; para mi.

Pequeño bebé del día 12.

Mi niño precioso, mi tesoro, mi vida entera, mi pedazo de alma… que ah sido de ti? Hace tiempo que te alejaron de mí y quiero decirte que yo estoy bien, papi anda bien ( no en realidad mi amor te extraño mucho) papi anda lejos pero te piensa mucho, se que no nos vemos casi nada, pero eso no significa que no quiera verte, que no quiera estar contigo, joder pequeño, muero por cargarte… 


Recuerdo cuando llegaba del trabajo y salías por la ventana a llamarme, gritabas papá, con lo poco que solías hablar,era hermoso y difícil hacerte dormir, tus pequeños enojos cuando no te dejaba jugar, tus engreimientos , tu risita hermosa, eso significa tanto en mi vida, como tú; mi pequeño, mi verso favorito.


Te extraño tanto, pero sé que es lo mejor para ti, te amo y perdón por no lucharte, no es que no quiera, es que no puedo, ni me dejan, entenderás que la vida es injusta y un poco hijo de puta cuando le apetece, algún día creceras y te volveré a ver y sabras que soy tu papi y estoy para protegerte, recuerda pequeño, malo con lo malo bueno con lo bueno vuelta un espejo, que nadie te diga que el amor ya no existe en estos tiempos, yo te lo digo aunque triste, gracias por todo, perdón por esto.


Con el mayor dolor de mi corazón: de mi, para mi hijo.

lunes, 18 de octubre de 2021

Si alguien ha escuchado una risa más bonita que la suya, que me llame.


Les voy a contar un cuento (el mío);


había una vez -y solo una porque esto de enamorarse de verdad no pasa siempre- un chico que en la vida se había enamorado. Un chico que no tenía tiempo para sentir cosas que no pudiese controlar, uno que no tenía ganas de acabar jodido pero entonces apareció ella.  ¿Quién? Se estarán preguntando; pues llegó la chica que sin querer o queriéndola, no sé, le hacía un poco más feliz, con pequeños gestos y detalles, aquel que aun hablando mal del amor, empezó a sentirlo. Esa chica que sonreía sin saber que muchas otros chicos- aparte de el- acababan colgados por esa sonrisa. Y poco a poco llegaron los besos, las caricias, compartieron sus miedos, se consolaron, se ayudaron, abrazaron, quisieron, amaron, follaron..y no se sabe cómo, ni cuando ni donde pero llegó el día en el que tanto el como ella se necesitaban hasta el punto de seguir solo porque el otro lo hacía. Y el empezó a tener miedo de que ella fuese la excepción que le hiciese creer en los finales felices, porque estando con ella era inevitable pensar que no parecían tan imposibles. 


y todo eso les dejó unos recuerdos imposibles de olvidar; una cama sin hacer, el maquillaje de ella esparcido por el cuarto de baño, la ropa tirada en la cama, la goma de su pelo perdida en el suelo de la cocina por culpa del arrebato de pasión entre los dos, las fotos de ambos encima del cabecero de la cama, esa canción que tantos les gustaba oír juntos- la suya-, esos versos que él le escribía e hicieron que se enamorase, el bolígrafo con el que él escribió su historia, las manos que tanto la acariciaban y acabaron rompiéndolo, esos dedos que machacaron las páginas de su historia, los mismos que contaban los lunares de la espalda de ella cada noche.


y al final todos esos recuerdos se esfumaron y dieron paso a ese adiós, no el típico adiós que dices a alguien que verás mañana, sino un adiós que después de decirlo vendrá lo peor, el olvido.


A partir de aquí no se sabe muy bien como continuó la historia- esas páginas se perdieron- aunque estoy seguro que el las recuerda. No creo que haya olvidado todas las noches encerrado en su habitación llorando, como tampoco habrá olvidado ese vacío que sintió ni lo que le dolía notar la ausencia de la chica que más llegó a querer..¿porqué crees que el no quería enamorarse? odiaba no poder controlar lo que sentía, odiaba no poder dejar de querer a alguien, no poder decir "basta" y dejar de pensar en ella. Sé muy bien que intentó continuar con su vida, seguir, luchar, vivir e incluso porqué no, enamorarse pero no pudo, no pude, fui incapaz de enamorarme de nuevo.


y aquí me tienes, sigo buscando a alguien que haya escuchado la risa más bonita que la suya, y si lo haces, llamame, a ver si así me enamoro de nuevo de una risa que sí que valga la pena aunque dudo que exista risa que supere a la de ella, inténtalo si quieres. 


Con el mayor dolor de mi corazón: de mi; para mi.

martes, 12 de octubre de 2021

VEINTE DE AQUELLA PRIMAVERA

Hola... sé que ya no hablamos (así lo decidiste), pero quise dedicarte este último escrito porque creo que nunca me pude despedir de ti como de verdad debería de ser, te fuiste tan rápido que no me alcanzo el tiempo para decirte que esperes un momento o al menos decirte -Déjame abrazarte una última vez ¿vale?-. En fin... 


Supongo que como tu dijiste, será mejor para ambos (no para mí), aunque no sé a qué te refieres a 'ambos', debo suponer a tu egoísmo y tú, porque creo que siempre se trató de ti y jamás de mí... jode; si esta dura la cosa. Chica, yo si me enamoré de ti, hasta el punto de olvidarme que un día luche para protegerme de chicas como tú, si tú, de esas que vienen y se van, vienen te ilusionan y se van, te cogen la estrella más bonita para ti y se van, vienen y no deshacen las maletas, pues ¿para qué? Si igual están de visita, te joden y se van, te rompen y se van, te desordenan un rato la vida y luego se van... joder que fácil lo haces; bueno, ¿en qué me quedé?; supongo que en la dura decisión de dejarte ir, si, dejarte ir, aunque no quiera, debo de hacerlo... no quiero pero respeto tu decisión de alejarme de tu vida (aunque lo hayas prometido), creo que la gente promete cosas que jamás cumplirán. 


Aún recuerdo la primera vez que te vi, tan tú, tan hermosa, tan perfecta.


Ahí estaba yo, tan yo, tan... no sé, ya ni sé lo que era antes de ti, creo que alguien vacío, alguien roto y sin ánimos de vivir como debería vivir... llegaste tú y me diste la vida que perdí hace mucho, fue lindo de tu parte, me viste cuando era invisible, pero creo que eso hizo que yo me sujetara a ti y ahora me de miedo volver a mi vida porque no era nada antes de ti, aunque seguiré siendo nada, porque es lo que valí para ti, nada, y lo jodido no es ser nada, lo jodido es que la persona que hizo sentir lo máximo te haga sentir nada, fuiste una montaña rusa, me hiciste subir a lo alto para luego hacerme caer y joder, vaya que duele, duele mucho pero te echo de menos igual.


Me enamoré de ti chica, como un día te dije 'estoy jodidamente enamorado y perdido en ti'; no era broma, lo estaba (lo estoy), te volviste indispensable para mí una pieza que no quería perder, un pedacito de luz a quien abrazaba cuando me sentía mal (siempre lo estoy), joder, extraño tus abrazos, las salidas de 5 minutos que duraban 2 horas, los besos, cogerte de la cintura, dios, me perdía en tu curva al igual que me perdía yo en ti, te quiero tanto chica, me hiciste daño al igual que yo a ti, lo tonto del amor es que quieres que te consuele la persona que te dañó, quisiera que me dijeras que todo fue un error, que no puedes estar sin mí y que quieres volver, pero sé que eso no pasará jamás.


Entiendo si te vas, no soy tan wow que digamos, soy solo yo y tú pues... eres maravillosa, de razón me enamoré de ti; te prometo por mi vida que estaré ahí para siempre, aun así tú no, pero yo sí, gracias por hacerme saber que podía sacar lo lindo de mi al amor y a la vida y te perdono por devolverme al hueco, jum, a las finales, de ahí me sacaste ¿cierto?


 Te quiero, recuérdalo, espero puedas conseguir alguien mejor que yo (aunque es fácil) yo estaré bien, o tal vez no, pero intentare estarlo ¿sí?


Ojala me pudieras ver y querer como yo a ti, ojala no te hubieras ido nunca... 


Con el mayor dolor de mi corazón: De mí; Para ti.

miércoles, 6 de octubre de 2021

paréntesis, contradicciones y tú.

–¿por qué me dejas?

 –nunca dije que tuviese que quedarme, ¿acaso lo dije?

bajé los ojos; no quería que vieses como se me empañaban los ojos.

 –respóndome. ¿lo dije?

no, no lo dijiste, pedazo de mentirosa. lo decías cada día, al levantarse el sol, cuando un rayo de luz te recubría el pecho desnudo y sabías que aún tenías cinco minutos para perderte (conmigo) entre las sábanas, hasta que teníamos que levantarnos para enfrentarnos (juntos) a un nuevo día. recuerdo como lo decías, intercalándolo en cada frase, en veces en que hacía perderme del contexto, pero mirándote a los ojos sabía perfectamente donde estaba: en el lugar donde quería estar. lo decías cada día cuando teníamos que separarnos, intentando que pasase lo más deprisa posible, para volver a verte (a ti) y que pudieses volver a decírmelo, al oído, de esa forma que hacía que me surgiese calor en el bajo vientre, y frío en el cuello; y uno subía y el otro bajaba. y en encontrarse sentía una pequeña explosión, un contraste, que definía exactamente como éramos (tú y yo). también solías decírmelo en la cama, de nuevo, donde dos seres imperfectos y incompletos (nosotros), llenos de amor en los ojos y pasión entre las piernas, se dejeban desnudar por el otro y se juntaban dando lugar a la creación más completa y perfecta del mundo, o así nos lo parecía. cada noche era diferente, divertida, apasionante, irrepetible. y después de tanto trabajo, recompensado, justo en el apogeo del placer, me cogías y volvías a decírmelo (tú). y yo volvía a tragármelo, como iluso que ya quiere lo que tiene.

pero me callé todo eso y opté por decirte:

 –no, claro que no.


Con el mayor dolor de mi corazón: de mi; para ti.

COLARME EN TU PECHO Y LLEGARTE TAN HONDO COMO TÚ HICISTE

ésta es la carta número doscientas setenta y tres, otra carta más de todos los días que estoy sin ti, siempre digo que será la última, prometo por encima de todo que esa noche en la que te escribo será la última pero a la noche siguiente suelo encontrar algo nuevo que decirte. Son las dos y cincuenta y seis de la madrugada, otra noche más en la que no estás para resguardarme del frío con tus abrazos, ¿recuerdas esas noches? siempre decíamos que no nos servía de nada usar mantas si nos teníamos el uno al otro para hacernos entrar en calor, yo todavía lo recuerdo. 


seguro que te preguntarás que qué hago despierto a estas horas pero es que cada noche es la misma rutina, me despierto buscándote en la cama, suelo girarme y al encontrar el hueco vacío ya no puedo dormir más. Me levanto y aun sabiendo que me congelaré, salgo al balcón a escribirte una noche más, a recordarte con mis líneas para notarte más cerca y para que me duela menos tu ausencia. Eres como esas heridas que aún escuecen y que no dejarán de doler hasta que dejes de tocarlas pero es que yo siempre busco alguna excusa para rozar tu herida sin querer y notar que sigue ahí para convencerme de que existes, de que te quise, de que te tuve..esa herida que no sé si algún día se curará pero sé que siempre que la mire pensaré en ti, en que no te tengo, que no volverás y eso duele mucho más que cualquier putada que me hiciste. 


mucha gente se piensa que todo esto lo hago aposta, que quiero ir dando pena diciendo que estoy jodido pero, joder, que yo soy el primero que no quiere estar así, no quiero dedicar mis noches a una chica que se las dedica a otros, no quiero echarte de menos, me da pánico hacerlo, me da miedo echarte de menos, más que algunas de esas tantas películas de miedo que veíamos para acabar abrazados. ¿miedo? te preguntarás, sí, me da miedo no poder dejar de hacerlo, no poder seguir con mi vida. Chica, que no tienes ni puta idea de lo que me acojona ésta forma mía de esperarte.


y te espero..

y sigo esperando y no vuelves..

y mientras sigo escribiendo para notar que te tengo aún sin tenerte.


Y puede que sea una pérdida de tiempo escribirte cartas si no vas a recibirlas, o aunque lo hagas ni vas a leerlas, pero no sé, tengo la necesidad de que sepas que hay alguien que te echa de menos, que te escribe, que te recuerda, que te necesita, que te busca y no te encuentra. Recuerdo que ayer te escribí y en la carta te dije lo mucho que te odiaba, que odiaba quererte tanto y hoy vengo y te digo lo mucho que te echo de menos. ¿no ves todo lo que provocas en mi? haces que te quiera y te odie al mismo tiempo. Quererte porque eres todo lo que necesitaba, odiarte porque ya no estás, te fuiste sin saber que tú me devolvías las ganas de vivir. 


Y no tendría porqué decírtelo pero te escribo y llueve, no es ese tipo de lluvia en la que sales a la calle con un paraguas, es ese tipo de lluvia que solo se podría detener con un par de pulgares que parasen esas gotas, unos pulgares que ya no están. Unas manos que ya no me tocan hasta el amanecer, unos brazos que ya no me abrazan, unos labios que ya no me besan como lo hacías cada vez que me recogía el pelo y rozabas levemente mi nuca. Una mirada que ya no me mira como a ninguna otra persona ha mirado. Esa chica  que ya no tengo.


te confieso que me arriesgué y dejé que entraras en mi vida y te juro que intenté no fijarme en ti pero luego aparecías con esa sonrisa en la que me perdía y rompí la promesa de no enamorarme. Quería arriesgar e intentar que entrases en mi vida sin enamorarme de ti pero no pude y cuando supe que ya no había vuelta atrás solo quería una cosa, quería colarme en tu pecho y llegarte tan hondo como tú estabas haciendo..


..pero no lo conseguí y esperé, esperé marcarte y dejarte huella, esperé que te volvieras loca por mi, loca por cumplir todas esas primeras veces juntos, loca por abrazarme, besarme, tenerme. Pero no era tan fácil y mientras tú sin querer me volvías loco escribiendo prosa en mi espalda con tus dedos, me volvías loco solo con mirarme en silencio al otro lado de la cama, con tus abrazos, con tus besos, solo tú conseguías algo en mi que no había conseguido nadie, solo tú conseguiste conocerme de verdad; con todo lo bueno y lo malo, y te seguiste quedando aún sabiendo lo peor de mi, pero no ibas a quedarte siempre, no podía ser tan bueno, eso en mi vida no dura nada. Y tú no ibas a ser la excepción.\"


Con el mayor dolor de mi corazón: de mi; para ti.

El problema sería girarte y encontrarte la cama vacía.

echo de menos escribirte mientras te miraba como dormías en mi cama, y preferiría eso que no escribirte ahora que no te tengo. Y no solo echo de menos escribirte sino también mirarte..dios, nunca me había planteado la posibilidad de que existiese un ser tan perfecto como tú; tu pelo, aquel por el que se escondían mis dedos cada vez que me hacías el amor como si fuese la primera vez. Tus ojos, aquellos en los que me perdía como el primer día; tus labios, esos que parecían que querían desgastarme, y no me importaba si eras tú la que me desgastaba porque sabía que después de ti todos los besos me sabrían igual. Tus mejillas, por las que me volvía loco, que sabías que me pasaría el día mordiéndolas a la altura de tus hoyuelos y las seguiría marcando todas las noches de mi vida con pequeños besos para perderme segundos después en tu cuello. Tu cara en sí, riendo, teniendo un orgasmo, hasta llorando, no quiero que llores pero es que aún así eras capaz de mantener tus encantos. ¿Y ese jodido espacio entre el hombro y tu oreja qué? si pudiese me quedaría ahí viviendo escondido mientras muerdo el lóbulo de tu oreja sabiendo que te encanta. Te mordería el hombro para ponerte la piel de gallina, te arañaría la espalda y te contaría los lunares no vaya a ser que algún día los pierda..-y los perdí-.. y podría seguir diciendo todo lo que me encanta de ti, como esas noches en las que tus piernas se enredaban con las mías y que no sepamos donde empiezas tú y donde termino yo, como tus grandes manos buscaban a las mías, esas más pequeñas, que las entrelaces y que acaricies con uno de tus dedos la palma de mi mano sabiendo que me hace cosquillas. 


y me gusta todo eso de ti solo porque eres tú. 


y es que no solo adoro como eres sino también lo que me hacías- y haces- sentir , como me ponías la piel de gallina con tus besos, como me volvía loco que te enredases en mis labios y que quisieras quedarte ahí durante todas las noches de tu vida o que me acercases más a ti cuando era imposible estar más cerca el uno del otro, aunque quisiéramos. Y sobretodo me encantaba que me dijeses que esa noche no querías hacerme el amor y que me digas que solo necesitas abrazarme, que necesitas tener a lo más importante que tienes entre tus brazos para sentir que no lo pierdes. Nunca había pensado que alguien podría sentir lo que yo sentía, ese miedo a perder a alguien y no tenerlo nunca más, y verlo en tus ojos chico, dios, no sabes lo que te necesitaba o sí, claro que lo sabías, míranos, para ese entonces no podíamos vivir el uno sin el otro. 


-nene- escuché decirte.


-¿qué pasa?- te miré cerrando mi diario.


-¿qué haces que no estás aquí?- volví a tumbarme a tu lado.- no te notaba cerca y te echaba de menos.


-no te preocupes ya estoy aquí.- dije abrazándote.


-lo sé, pero ya sabes que no me gusta girarme en la cama y no encontrarte.


-no me has encontrado pero aquí sigo, el problema sería girarte y encontrarte la cama vacía.


-eso nunca sucederá, nene.


-no claro que no.


-te lo prometo- dijo ella.


"te lo prometo", já. ¿Quien es la que ahora se gira en la cama y se la encuentra vacía? ¿quién es la que echa de menos escribirte cuando estás dormido? ¿quien es la que te llora y la que te busca? ¿quien es la que necesita absolutamente todo de ti? sí, muchas lo necesitan pero yo también, joder, que todo se acabó a raíz de tu promesa, no tuviste que haberme prometido nada, ni que te quedarías, ni que siempre estarías, nada, porque yo como una estúpido y tonto enamorado-lo que era- te creí y te seguiría creyendo porque no puedo estar sin ti, aunque quiera intentarlo, aunque me lo proponga, no me sale echarte de mi vida así que ven y hazlo, actúa como un cabrón y haz que te odie para que así tenga motivos para olvidarte y dejarte ir.'


Con el mayor dolor de mi corazón: de mi; para ti.

Soy el primero que busca recordarte en cualquier rincón para sentir que aún te tengo.

he vuelto a coger el tren, aquel donde nos conocimos un diecisiete de agosto. He vuelto al vagón donde surgió nuestra primera mirada sin saber que esa sería la primera de muchas. He vuelto a sentarme en la misma puta butaca y por costumbre la mirada se me iba a aquel rincón en el que siempre estabas, no falla. 

Recuerdo que siempre tenías esa cara de medio dormida y despeinada, pero que seguías estando igual de guapa, como siempre, no sé como lo conseguías. Recuerdo que me mirabas y yo como un tonto agachaba la cabeza para luego volver a mirarte y pillarte sonriendo. En eso tampoco fallabas, tu sonrisa nunca faltaba, aún sin conocerme. Recuerdo como sin quererlo y sin planearlo acabábamos sentados el uno al lado del otro, como las miradas se convertían en palabras. Recuerdo como esa hora de trayecto se nos hacía demasiado corta y necesitábamos mil más para tener suficiente el uno del otro, necesitábamos despedirnos con una mirada y una sonrisa deseando volver a vernos en el viaje de vuelta. Nos buscábamos y nos sentíamos aliviados al encontrarnos. Y te preguntarás que qué hago aquí, supongo que intento superarte y aun no me había sentido con suficiente fuerza para volver al lugar donde te conocí, hasta ahora. Estoy intentando pasar por todos los sitios en los que estuvimos e intentar no sentir nada pero no lo consigo. Olvidarte y superarte son cosas tan distintas..y yo no sé si estoy consiguiendo alguna de las dos. Pero es que son tantos los sitios que me recuerdan a ti, ¿así como quieres que te olvide? ¿sabes lo peor de todo? que no solo todo lo que me rodea me recuerda a ti y que no estás sino que también lo hace mi almohada, esa que aun huele a ti, y yo sigo sin tener los huevos de deshacerme de ese olor que tanto me recuerda a ti.


Miro a través de la ventana del vagón y veo como está anocheciendo, he salido tarde del trabajo, ya ves, intento mantener mi cabeza llena de planes porque sino me paso las noches planeando como echarte de menos al día siguiente, y al otro y al otro, y así siempre. Nunca había pensado que sería tan difícil recordar el día en el que fui feliz, pero hace mucho que hay tantas cosas que me cuestan tanto. Todo parece menos fácil sin ti, no sé cómo me lo monto que siempre acabo perdiendo aquello que tanto necesito para seguir. 


Hay días en los que me sigo negando que esto ha terminado, en los que sigo sin creerme que tú hayas puesto el punto que marcó el fin de nuestra historia y aun sigo pensando que no pareció que alguien se diese cuenta de ello y menos aún que le importase como me sentía. Nunca he odiado tanto un punto y final, siempre lo veía en mis libros favoritos pero cuando se encontraba plasmado siempre lo hacía con un final feliz, y lo nuestro no se acerca ni de lejos a algo feliz, al menos no para mi. 


Al bajarme del tren vuelvo a sentir ese vacío que sentía cada vez que me separaba de ti y nos mirábamos a través de la ventana, sé que no es buena señal, lo sé, joder..pero es que no puedo dejar de sentirlo. Y no solo es el vacío que noto al sentir que te estoy dejando en ese tren, sino también es ese tipo de vacío que notas cuando sabes que has perdido del todo a esa persona. ¿Y qué me queda a partir de ahora? ¿voy a sentirme así siempre? ¿voy a llorarte cada madrugada a las dos y cincuenta y tres porque esa fue la hora y el minuto exacto en el que me dijiste por primera vez que me querías? no quiero esto, no quiero tener que recordar algo que sé que no volveré a tener, pero díselo a mi corazón. No quiero recordar esa manía tuya de negarme los besos y las rabietas que lograbas en mi por ello, recordar como me apoyaba en el cabecero de tu cama para no perderme ni uno de todos esos movimientos que hacías mientras dormías, ¿crees que iba a desaprovechar las noches? estás loca si crees que sí, que chica, me sabía de memoria hasta la distancia que había desde tus labios hasta ese punto en el cuello que te volvía loca, habían seis besos de distancia, seis besos que me separaban de perderme una noche más en tus gemidos y una noche más contigo, y una menos para perderte. Recordar que contigo se me iban las inseguridades, perdía los complejos, los miedos, la vergüenza, la ropa, el norte o el sur, ya ni lo recuerdo, recuérdamelo, va.


Atrévete a coger ese tren en el que tantas cosas vivimos sin quererlo y recuérdamelo, y ya que estás recuérdame también esa promesa de no fallarme, aquí últimamente las tipas te cogen para luego fallarte como dijeron que no lo harían, no falla. Y no solo lloras porque te han fallado, sino también porque sabes que todas esas tantas noches no las olvidarás mientras que ella quizás le cueste recordar cual eres de todos las chicos con las que ha estado. Y lo malo es que por las noches sigo sin poder dormir porque mis brazos te buscan en la oscuridad de la noche para perderse de nuevo en ti.


Pero eso no es lo peor, es mucho peor no que no pueda olvidarte sino que no quiera. Mi corazón se niega a renunciar encontrarte y he intentado convencerlo pero es que tampoco me sale, no me sale pasar página cuando yo soy la primera que busca recordarte en cualquier rincón para sentir que aún te tengo cuando ni siquiera estás.



Con el mayor dolor de mi corazón : de mi, para ti.

Así soy yo.

  Mucha gente a veces de la nada me ha dicho "cuéntame cosas sobre ti" y todavía se me queda la misma cara de tonto al no saber po...