viernes, 24 de junio de 2022

Nunca se está preparado para perder a alguien a quién quieres.

creo que no tendría más de seis años cuando mi vida empezó a cambiar. A esa edad perdí a dos de las personas más importantes de toda mi vida. Y cuando hablo de perder me refiero a que sé que no van a volver porque es imposible. Lo recuerdo como si fuese ayer; estaba en el parque, jugando. Ese día terminó parte de mi infancia; me dijeron que no habían podido hacer nada por ella, que ya era tarde y que nunca más volvería a verla y en ese momento creí morir, saber que nunca más la abrazaría, que no le diría te quiero. Nunca se lo decía porque aun siendo pequeño era muy orgulloso, creía que no era necesario recordar a la gente que te rodea lo mucho que le quieres. Hasta que es tarde..es tarde y te arrepientes de no haberlo hecho ahora que no está. Con seis años me preguntaba por qué coño se había tenido que ir ella y no yo, no era justo. No pude despedirme de ella y decirle lo mucho que echaría de menos que me echara la bronca cada vez que cruzaba la carretera sin mirar o que echaría de menos el olor de ese champú que utilizaba para bañarme que por cierto, aún uso para recordarte. 

No lloré, la gente se sorprendió. Lo que no saben es que lloré como nunca al llegar a casa y encerrarme en mi habitación..creo que nunca en la vida he llorado tanto una pérdida como esa. A día de hoy aún la gente piensa que no me dolió perderla pero ahora mismo, justo ahora, las lágrimas que estoy derramando no muestran lo mismo. 

Y..la segunda pérdida no es alguien que no tenga, simplemente que mis padres decidieron coger caminos distintos y, no sé, duele ver como a uno de ellos le importas una mierda, no le importa si todo va bien o mal, no se preocupa por si te acaban de romper el corazón, por si llevas bien las mates o por si estás hundido y necesitas un abrazo que solo esa persona puede darte. Recuerdo que cuando tenía seis años y me dijeron que íbamos a irnos de casa miré a mi madre fijamente y le dije '¿que hacen con todos nuestros muebles? ¿se los llevan a alguna parte?' y ella me dijo 'sí, se los llevan pero nosotros también nos vamos' y como un niño inocente dije 'mamá sabrá donde colocarlos' y lo dije sin saber que ella no iba a venir. Sin saber que a partir de ese día ella elegiría su camino y yo el mío, choqué con la realidad días después de haber dicho esa puñetera frase. 
En ese momento sentía que yo tenía la culpa de todo, no sé, tonterías de niño. A veces, me gustaría volver tiempo atrás para que todo estuviese como antes, quizás así podría haber sido más feliz, haber crecido de diferente forma, como todos los niños normales que crecen en una familia feliz. Y ahora miro alrededor y me doy cuenta de que me siento igual de solo que me sentí en ese momento cuando tenía seis años, como si me hubiese quitado mi peluche favorito sabiendo que no me lo van a devolver..

Desde entonces, a lo largo de mi vida he ido perdiendo a más gente, unas pérdidas más dolorosas que otras, unas las he llorado más y otras menos pero solo hay tres pérdidas a las que sigo llorando, éstas dos y la de ella y, chicos, nunca se está preparado para perder a alguien a quien quieres.'

CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mi, Para Mí.

jueves, 16 de junio de 2022

Me falta ella


'me dolía ver que no había venido a buscarme, el reloj marcaban las doce y cincuenta y seis y no había venido a por mi. Quedaban exactamente cuatro minutos para que el autobús se marchara, ¿dónde? Donde el mundo quiera llevarme, sea donde sea, ahí donde va la gente cuando necesita desaparecer.

La estación de autobuses estaba repleta de gente y aún así no podía dejar de sentirme solo, estaba rodeado de personas que se despedían de otras; quizás con abrazos, otras con besos. Se prometían que volverían a verse en un tiempo sabiendo que a la larga solo se olvidarían la una de la otra. Había gente llorando porque no querían perder a alguien que querían, había gente feliz por irse de vacaciones, gente de todo tipo y luego estaba yo. De pie al lado de mi maleta, enfrente del autobús, sin saber qué hacer. Miraba a mi alrededor esperando que viniese a verme, a decirme un último adiós o a pedirme que me quedara con ella pero no había nada. Nadie. 

No podía dar marcha atrás, había decidido seguir con mi vida sin ella sabiendo que si me quedaba, a la larga me rompería el corazón pero, éste aun albergaba la esperanza de que ella apareciese. Decidido, metí la maleta en el maletero del autobús para después subir en él, cuando pisé el primer escalón, eché la vista atrás-por última vez- y me despedí en silencio de lo que hasta ahora creía que era mi hogar. Cerré los ojos unos segundos y acabé de subir los últimos escalones que me quedaban hasta llegar a mi asiento. 

Miré de nuevo mi reloj, quedaban dos minutos. Noté que me estaba mordiendo el labio para no llorar, sentía que los ojos me brillaban porque estaba marchándome de verdad, como prometí que haría si ella me fallaba. Vi, en mi muñeca, la pulsera que ella me regaló; tenía colgantes de recuerdos que habíamos vivido juntos; un corazón- de lo mucho que nos queríamos-, la Torre Eiffel dónde me declaró que estaba profunda y locamente enamorado de mi, la silueta de un piano; aquel dónde tocaba la melodía de nuestra historia nunca contada. Habían tantas cosas que recordar. Intenté quitarme la pulsera pero al no conseguirlo, la rompí. Quería deshacerme uno a uno de los malditos recuerdos que me había dejado, de las promesas que había dejado por cumplir, de los besos que dijo que me daría durante toda su vida. Toda una vida prometía, resulta que ahora una vida dura muy poco..

En ese momento miré por la ventana, parecía que el mundo iba a cámara lenta, las parejas se daban sus últimos besos, veías como había gente riendo, niños que lloraban al decir adiós a alguien importante, gente feliz; otras no tanto. Iban subiendo los últimos pasajeros y el adiós parecía estar más cerca. Se cerraron las puertas y sabía que ya no había marcha atrás. El autobús se puso en marcha pero segundos después se detuvo por unos golpes en el cristal de la puerta. Intenté mirar quién era e inesperadamente incluso sin verle, noté a mi corazón latir de nuevo, así como hacía días había dejado de hacer. Me incorporé de mi asiento al escuchar mi nombre repetidas veces y entonces, la vi. Se acercaba lentamente por el pasillo e inconscientemente salí de mi asiento para acercarme a ella.

-No puedes irte- dijo con la respiración entrecortada de la carrera que se había pegado.

-Estás retrasando el viaje- le miré seriamente.

-No puedes- repitió- Prometiste que no te irías a ninguna parte aunque las cosas se pusieran difíciles, dijiste que pasara lo que pasara te quedarías porque merecía la pena luchar por esto- estaba rojo de la rabia-Creía que valían más tus promesas.

-Hablas de promesas cuando eres la primero que no entiende el significado de ellos- admití, intentaba por todos los medios no llorar, no quería- Te duele que las haya roto pero yo no puedo quejarme de que tú no las cumplas, ¿no?- miré hacia otra parte porque si le miraba de nuevo sabía que iba a quedarme- He intentado que las cosas salgan bien y lo sabes, he intentado lo imposible por ti, por que te quiero- suspiré- Pero hay un límite para querer, ¿lo sabes?- le miré un segundo- Y hace mucho tiempo que ese límite lo he sobrepasado contigo y aún así me quedé porque te quería, intenté olvidarme de ti e incluso no sentir nada pero estás metido tan hondo en mi piel que no sales ni aún clavándome otro clavo como ese dicho dice- notaba algo húmedo en mi mejilla- Estoy cansado de ser el pobrecillo al que le fallan cada día.

-No puedes hacerme esto- me pidió.

-Y tú sí puedes romperme el corazón, ¿eh?- intenté reírme pero fallé- ¿Sabes?- me miró- Quería que vinieses a buscarme para irnos juntos- vislumbré esperanza en sus ojos que pronto hice desaparecer- Eso era antes, quería que vinieras y me dijeras lo mucho que me querías y que no podías vivir sin mi pero..- las lágrimas iban a más y ya estaba perdidi-No solo puedes vivir sin mi sino que sé que tampoco me quieres como has ido diciendo por ahí- me temblaba la voz- Y no sé exactamente cuando, quizás ha sido unos minutos antes de encontrarte aquí, justo ahí he pensado en huir y que si venías aprovecharía para decirte lo que nunca te había dicho. 

-Entonces..¿no vas a quedarte?

-¿Te quedaste tú cuando más te necesitaba?- le miré-¿Te importó abrazar a otri aún sabiendo que al otro lado del pueblo estaba pasando por el peor momento de mi vida?- negué con la cabeza- No dejamos de hacernos daño aún queriéndonos y creo que mi vida sería mejor si yo sigo por aquí y tú por allí- señalé la puerta del autobús- Estás haciendo esperar a mucha gente- le dije y miró hacia detrás.

-Si decides volver, estaré esperando.

-No te engañes- le miré negando con la cabeza y se dio la vuelta. Miré la pulsera rota en mi mano- Espera- le dije y se giró esperanzado- Esto es tuyo- acerqué mi mano para que la cogiera- No quiero absolutamente nada que me recuerde a ti- le miré- Ya tengo bastante con recordarte en cada centímetro de mi piel- me mordí el labio para no llorar más. Me miró una última vez y bajó del autobús. Me sentí observado en ese momento pero si les digo la verdad, no me importó. Volví a sentarme en mi sitio y miré a través de la ventana. Ahí estaba ella, con la pulsera en la mano y buscándome entre la gente. No había marcha atrás. No era como esas películas en que la persona se rinde y cae en los brazos de su chica porque le quiere. Yo..simplemente no podía estar con una persona que me hacía más mal que bien. Dejé de mirarle, y quizás pensaras que estaba cometiendo el mayor error de mi vida pero hay veces en las que tienes que aprender a dejar ir, no puedes retener contigo a alguien que no es para ti solo por el simple hecho de que le quieres. 

Cogí mis auriculares, aquellos que me salvaban de tantas y le di al modo aleatorio y no sé si el mundo estaba en mi contra pero sonó la banda sonora de mi vida, nuestra canción y no, no la detuve, dejé que sonara deseando que cuando llegase al último verso, no solo se acabara la canción sino que también se acabara éste sufrimiento. Cada letra de ésta me recordaba un momento con ella y esperaba que pronto desapareciesen de mi mente o de mi corazón. Había llegado la hora de decirle adiós, de verla por última vez. El autobús arrancó y miré por la ventana para ver su espalda, esa que tanto me había encantado ver cada vez que me decía adiós y, segundos después se giraba para besarme una vez más. Esa espalda que tenía mejores vistas que la Torre Eiffel de París. Aquella que guardaba recuerdos en cada uno de sus lunares, aquella en la que había escrito con caricias versos que nunca pronuncié. Y no volvería a tenerla conmigo. 

Estaba dejando mi vida atrás y no les voy a engañar, también dejé parte de mi corazón ahí, una parte que solo a ella pude darle y soy incapaz de dársela a nadie más porque no la tengo, era suya desde que la conocí, le pertenecía y desde que me fui me falta algo, me siento vacío. Intento ser feliz pero sé a ciencia cierta que no lo conseguiré, no porque no quiera sino porque me falta algo para serlo..

..me falta ella.

CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mi; Para Mí.


domingo, 22 de mayo de 2022

Hay veces en las que prefería que me matase.

 'se había ido y sentía que no podía, como que todo estaba en mi contra. Nada me salía bien, sabía que hiciese lo que hiciese siempre estaría mal si venía de mi. A veces cuando pierdes a alguien, sea la pérdida que sea, notas que no eres tan fuerte como creías. Parece que todo te recuerda a esa persona, ¿no te ha pasado nunca? Cuanto más quieres olvidar, más le recuerdas y no porque quieras sino porque parece que el mundo es un poco hijo de puta cuando le apetece. Para aquel entonces, me vine abajo y es que ya no me quedaban fuerzas para soportar todo lo que había guardado durante años. Y sí, pasan los años y nunca aprendo; parece que prefiero torturarme guardándome todo para mi hasta que llega el día en que el vaso está demasiado lleno y, el agua se desborda y sabes que eso no puede ser bueno porque por cada gota que cae del vaso; una gota que sueltas tú por todo lo que te has callado. 


me entiendes, ¿no? ¿nunca se an venido abajo y sienten que no hay nada que los levante? Y es que para mi ya se habían acabado los días buenos en mi vida, las buenas rachas, ya no había nada que valiese la pena.


Intenté ver lo bueno de la vida, lo intenté, siempre lo intento pero no sé, no sé como explicar el tipo de vacío que sientes cuando te enamoras y parece que a esa persona no le importa y se pira con todo lo bueno que te ha dado. Un tipo de vacío que nada llena, ni cualquiera. Que estoy harto que digan que sí que hay finales felices, no lo niego, pueden haber miles pero parece que esos finales no son compatibles conmigo y por eso me alejo de la gente. Parece que todo el mundo que llega a mi vida, se va. Llegan y no deshacen las maletas, total ¿para qué? Si en un par de meses se piran y me dejan tirado como un estúpido preguntándome ¿por qué se van? ¿por qué me dejan? ¿por qué a mi? Y a la larga me he dado cuenta que el único problema tengo es ser yo, y lo entiendo; todo lo que viene de mi acaba siendo malo...supongo que al final he aprendido a vivir con ello. 


Al final, he aprendido que lo que no me ha matado hasta ahora, me ha hecho más fuerte pero..¿sabes qué? Hay veces en las que he pensado que prefería que me matase, que acabara conmigo porque yo ya estoy cansado de ser fuerte.'


CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZON: De Mi, Para Mi.

Es duro que te recuerden cada cinco minutos lo poco que vales.

     'he intentado escribir lo que siento en una hoja y quemarla pero no sirve de nada como muchos dicen..y por eso hoy he vuelto a escribir.


¿nunca haz sentido esa sensación de vacío y soledad? Yo me he sentido así infinitas veces. Ahora, encerrado en la habitación y apoyado en la puerta mientras un par de lágrimas salen, me doy cuenta de lo solo que estoy. Que parece que al mundo le importa bien poco que a mi me queden pocas fuerzas. Que el vecino del cuarto va a salir de casa a hacer la compra, puede que haya un accidente en la autopista o que tu hermana discuta con su novio, que a nadie le va importar lo mucho que lloras cuando estás solo o sola. Nadie parece darse cuenta de como te sientes porque cada vez que cruzas la puerta de tu habitación y cierras la puerta, ya te has puesto la sonrisa que has elegido para hoy.

Es tan jodido sentirse así.


Sentir un miedo constante de no saber qué coño hacer porque sabes que hagas lo que hagas, estará mal. ¿Para qué intentarlo? Si de cada tres cosas que hago cinco están mal.

Es muy jodido que te recuerden cada cinco minutos que no sirves para nada y lo poco que vales. Que te recuerden lo solo que estás. ¿'he intentado escribir lo que siento en una hoja y quemarla pero no sirve de nada como muchos dicen..y por eso hoy he vuelto a escribir.


¿nunca haz sentido esa sensación de vacío y soledad? Yo me he sentido así infinitas veces. Ahora, encerrado en la habitación y apoyado en la puerta mientras un par de lágrimas salen, me doy cuenta de lo solo que estoy. Que parece que al mundo le importa bien poco que a mi me queden pocas fuerzas. Que el vecino del cuarto va a salir de casa a hacer la compra, puede que haya un accidente en la autopista o que tu hermana discuta con su novio, que a nadie le va importar lo mucho que lloras cuando estás solo o sola. Nadie parece darse cuenta de como te sientes porque cada vez que cruzas la puerta de tu habitación y cierras la puerta, ya te has puesto la sonrisa que has elegido para hoy.

Es tan jodido sentirse así.


Sentir un miedo constante de no saber qué coño hacer porque sabes que hagas lo que hagas, estará mal. ¿Para qué intentarlo? Si de cada tres cosas que hago cinco están mal.

Es muy jodido que te recuerden cada cinco minutos que no sirves para nada y lo poco que vales. Que te recuerden lo solo que estás. ¿todos podemos vivir con eso? Porque yo ya no puedo, estoy harto de pensar que he encontrado una mano amiga y que ésta sea la que me empuja al precipicio que parece no tener fin. Como mis malas rachas que no se acaban. Como mis ganas de llorar y desaparecer que siguen aquí día tras día pero no se preocupen que ésta será la última vez que prometo dejar de llorar.


Y quizás, solo quizás, la cumpla. podemos vivir con eso? Porque yo ya no puedo, estoy harto de pensar que he encontrado una mano amiga y que ésta sea la que me empuja al precipicio que parece no tener fin. Como mis malas rachas que no se acaban. Como mis ganas de llorar y desaparecer que siguen aquí día tras día pero no se preocupen que ésta será la última vez que prometo dejar de llorar.


Y quizás, solo quizás, la cumpla.


CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mi; Para Mi.

lunes, 16 de mayo de 2022

Al final siempre salgo perdiendo.

'hay noches en las que aún te pienso, no debería.

hay días en los que aún te busco, tampoco debería.

hay tardes en las que aún dudo si te quiero, y no debería ni dudarlo ni tampoco quererte. 

noches en las que todavía espero a que vengas y me abraces.

días en los que te busco con la mirada para saber que sigues ahí pero ya no te encuentro.

tardes que me las pasaría colgado de tu cuerpo y besándote.

y ella las noches se las pasa en la cama de otro,

los días se las pasa abrazándolo,

y las tardes besándolo.

Y aún así, aún sabiendo que ella ya es feliz, a veces, somos tan tontos que seguimos esperando porque has querido tanto que siempre te queda la mínima esperanza de que volverá pero, escucha, nunca vuelven y si lo hacen es para hacerte daño, solo un poquito más..

..un daño que, a veces, estamos dispuestos a pasar porque eso significa que vuelves a tenerla pero, que al final siempre sales perdiendo.'


CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mi; Para Mi.

Estoy loco y profundamente enamorado de ti.

 -¿Porqué noto como si te estuvieses despidiendo de mi?- pregunté mirándole a los ojos.


-No lo estoy haciendo- respondió y dejó de mirarme.


-Mírame- le susurré- Mírame a los ojos y dímelo otra vez- al no hacerlo coloqué una de mis manos en su mentón e hice que me mirara-¿Porqué siento que estás terminando con esto?


-Yo..- dijo- No puedo más- susurró.


-¿Con qué no puedes?- pregunté con miedo.


-No puedo seguir con esto- apartó mi mano de su mejilla- No quiero sentir esto.


-¿Y qué sientes?- no estaba seguro de estar preparado para oír esa respuesta.


-Siento que estoy loca y profundamente enamorado de ti- me confesó- Y me da miedo, miedo al no saber qué pasará ni si de aquí unos meses seguirás conmigo o te habrás cansado de mis estupideces- le tembló la voz- Tengo miedo a que con el paso de los días te des cuenta de que no soy lo suficiente buena para alguien como tú- a medida que hablaba iba bajando el tono de voz- No quiero sentir que el mundo se acaba si te pierdo- me miró- Ni tampoco quiero sentirme vacía cada vez que me dices adiós y te das la vuelta para irte- se pasó una de sus manos por el pelo nervioso- No sabes el hueco tan grande que dejas cada vez que te despides de mi ni lo hundida que me quedo, a veces, al poder pensar que llegará el día en que te despidas y no vuelvas a mirar atrás para mirarme una última vez y sonreírme.


-¿Porqué das por hecho que eso va a pasar?- pregunté.


-Porque toda la gente a la que le he acabado demostrando que le quiero y por la que he perdido ésta apariencia de chica fria, al final se ha ido.


-Yo no soy como esa gente- volví a acariciarle la mejilla y ella se acercó a éste contacto.


-¿Como estás tan seguro?


-Porque sería muy estúpido si te dejara, cariño, el miedo lo tengo yo por si conoces a otro mejor, por si algún día dejas de mirarme con ese brillo en la mirada que me vuelve loco, por si algún día al girarme cuando me voy no te encuentro ahí mirándome mientras te muerdes el labio pensando en que te mueres de ganas por besarme- la abracé y rocé mis labios con los suyos- ¿Sabes qué?- susurré encima de éstos- Yo también estoy loco y perdidamente enamorado de ti- cerró los ojos durante unos segundos y le dí un corto beso- Tienes miedo, ¿verdad?


-Mucho- susurró- No quiero que te vayas.


-No voy a irme- dije- ¿Sabes lo mejor?- le pregunté.


-¿Hay parte buena en esto?


-Sí- me separé de ella y rodeé su cuello con mis brazos- Que a mi me parece buena idea tener miedo- me miró extrañada- Pero miedo, juntos- sonrío- Cariño, el que puede irse también eres tú.


-Sería demasiado tonta si me fuera..... 


....un tiempo después.....



-y qué  tonta fue por irse y que tonto yo por esperarla -dije mientras leía nuestro chat.


CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mi, Para Mi.

Lo que tanto había buscado se ha ido y no sé como seguir.

'-Para ti es fácil decir que pase de ella cuando no has sentido lo que yo.


-Enamorarse es de idiotas- me dijo- Y sabes que te advertí que no deberías hacerlo.


-Cuando te pase a ti, me entenderás- respondí y me acerqué a la barandilla del balcón con mi cigarro en mano. No podía haberme dejado, no, joder. Tenía la mirada fija a esas vistas que se podían apreciar desde mi ventana pero me sabían a poco después de haber visto su cuerpo desnudo iluminado por la luz del amanecer. Desde que no estaba todo me recordaba a ella y a su ausencia. ¿como iba a vivir sin tenerla? ¿podía? no quería ni saberlo.

Cerré los ojos y me vino en mente las muchas veces que había deseado poder ver su pelo esparcido por mi almohada o en mi pecho, notar su sonrisa en mi cuello después de haberle hecho el amor, notar sus manos frías recorrer cada centímetro de mi espalda cuando la necesitaba más que nunca. Sabía que echaría de menos poder esconderme en su pelo para que el miedo no me encontrase. No quería ni imaginarme lo que sería de mi sin poder hacerla rabiar, ni sin poder ver su ceño fruncido o escuchar esa risa que me daba la vida. Echaría de menos no poder entrelazar su pequeña mano con la mía, ni poder besarla diciéndole a su vez que todo iría bien si me tenía allí con ella. Echaría de menos poder cogerla a horcajadas cada vez que se acercaba a mi corriendo diciendo que me había echado mucho de menos. Echaría tantas cosas en falta..


-¿Estás bien?- escuché que decía mientras apoya su mano en mi hombro.


-Sí, claro que sí- susurré.


-Si fuera así no estarías llorando- le miré y entonces me di cuenta que tenía razón. Lancé el cigarrillo al suelo, no me importaba estar llorando por ella. Miré fijamente la pared y él entendió lo que quería hacer y se puso entre la pared y yo- Pegarla no va a hacer que te sientas mejor.


-Pero es que necesito sacar esto, joder- me acerqué más a ella pero me impidió el paso.


-No lo hagas, eso no va a hacer que vuelva- aparté la mirada, no me gustaba que ella me viese llorar, yo era fuerte antes de ella, joder.


-Ya nada va a hacer que vuelva- cerré los ojos fuertemente y me senté en una de las sillas del balcón, escondí mi cara entre mis manos.


-Eh- apoyó su mano en mi espalda- Vendrá otra cuando menos te lo esperes.


-¿Pero es que no entiendes que no quiero a otra?- le miré, me costaba hablar- Cuando te enamores sabrás que solo la quieres a ella, que me da igual que vengan otras tantas diciendo que me quieren, no me sirven de nada sus palabras si no vienen de los labios de ella, joder- me pasé la mano por los ojos- Que sé que la he cagado pero, dios, la necesito aquí conmigo- suspiré- Todos tenemos derecho a equivocarnos y aprender de ello- dije- Ella ha metido la pata miles de veces y yo la he perdonado como un tonto porque soy incapaz de sacarla de mi vida así como así, ¿sabes?


-A ella no le ha costado, quizás es que no te quería tanto.


-Saber eso no hace que la quiera menos- respondí- Que es ella, joder- sabía que me iba a costar dejar de llorar- Que lo que tanto había buscado se ha ido y no sé como seguir.


-No tendrías que haber dado tanto por ella.


-¿Sabes lo peor?- le pregunté.


-¿Qué?


-Que volvería a hacerlo- dije- Volvería a enamorarme de ella una y otra vez aún sabiendo que al final acabará saliendo de mi vida.'



CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mí, Para Mí.  

Así soy yo.

  Mucha gente a veces de la nada me ha dicho "cuéntame cosas sobre ti" y todavía se me queda la misma cara de tonto al no saber po...