nunca sé por qué empecé a quererte, quizás tenía que ver con los hoyuelos de tu sonrisa o en la forma que rodeabas mi cuello con tu mano y me besabas como si tu vida dependiese de ello y dios, tus labios rozando los míos, chica, que tu toque me hacía sentir algo que nunca había sentido. ¿qué hiciste conmigo? ¿cómo? No tenía los cojones de preguntarte.
Y qué pasaba si me decías que esto que sentía no significaba nada, que yo era uno más y que tus manos no estaban hechas para acariciar solo mi cuerpo, o que mis labios no habían sido creados para encajar con los tuyos, o que no era en el abismo de mis ojos por el que te perdías cada noche después de besarme. ¿Y si al preguntar perdía?
Habría sido como morir en vida cariño, que si no te tenía todo dejaba de cobrar sentido porque..¿qué iba a hacer si mi felicidad no existía?
y al final tuve que seguir con mi vida sin mi felicidad.
Al principio no podía pero, joder, no me merecía esto.
Y que sí, que muchos ya me han dicho que eres feliz con otro pero ¿sabes que te digo yo? Que no me lo creo, que como tú me dijiste no olvidas tan rápido pero no me importa, intenta fijarte en otro si quieres, intenta encontrar en otro unos ojos que se parezcan a los míos, que no los encontrarás.
Abrázalo cuando creas que se está hundiendo, dile que todo irá bien aun deseando que la que esté entre tus brazos sea yo.
Dile que lo echas de menos, y miente regalándole veinte mil palabras bonitas, pero no le desmuestres nada que eso solo lo hacías conmigo cariño.
Solo si puedes, quiérelo, intenta sentir lo mismo que sentías conmigo, va...¿puedes?
Intenta enamorarte que por mas que el este ahi no sentira lo que yo y yo ya no estoy en tu vida, y qué bien hice en irme de la tuya, mírame, te faltó poco para destrozarme.
Intenta si quieres reírte con sus bromas, pero sabes de sobra que no son lo mismo si salen de sus labios que de los míos, intenta ver en ella a lo más perfecto que tus ojos han visto cuando se mece sobre tu cuerpo, inténtalo.
El no es como yo, ¿verdad? Que por mi perdías la cabeza esas noches a las dos de la madrugada en las que venías a verme porque te llamaba al estar asustado por no tenerte cerca, que idiotez, los dos sabemos que por el no lo harías, no te engañes.
Pero no volveré por mucho que me muera de ganas, que yo ya me he cansado de arriesgar y ahora te toca a ti perderlo todo y llorar como nunca lo habías hecho, te toca sentir algo que en tu puta vida vas a volver a sentir, pero no te rayes por mí ni tampoco te preocupes por los labios que ahora me besan, solo te diré una cosa; son mejores que los tuyos.
Que ya eres una hoja pasada, un capítulo leído y acabado, un libro cerrado que acabaré dejando en una de esas estanterías de mi habitación y que con el tiempo se llenará de polvo al no leerlo, ¿y sabes qué? Que te lo mereces, te mereces no ser recordada aunque me hayas dado mucho por recordar.
Con el mayor dolor de mi corazón: de mi; para ti.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario