'-Tengo ganas de ti.
-De mi y de todos- susurré encima de sus labios. -aparte el pelo de su cara.
-No- me mordió el labio- No- volvió a repetir después de besarme- Los besos de los demás no me importan- decía mientras con mis manos en sus caderas me hacía caminar hacía detrás.
-Pero parece que te da igual que exista la posibilidad de que te quedes sin los míos- puse una de mis manos en su pecho para que dejara de andar. Cogió esa misma mano y le dio un beso para luego situarla encima de su corazón.
-Si eso pasa- suspiró- Dios, no quiero ni pensar lo que podría pasar- me miró y colocó su mano libre encima de una de mis mejillas- No puedo vivir sin tus besos- cerré los ojos sabiendo que estaba volviendo a caer en sus redes, sus palabras me podían- Prométeme que nunca se te acabaran los besos para mi.
-Yo- susurré y me interrumpió.
-Prométemelo- pidió- A cambio yo prometo quererte el resto de mi vida- me dijo mientras empezaba a besarme el cuello.
-Pa..para- le pedí y se apartó- No puedo pensar con claridad si estás cerca.
-No pienses- me miró- Déjate llevar.
-No- le acaricie el pelo- Siempre que me dejo llevar acabo con un rasguño más en el corazón- me miró- ¿No ves que siempre caigo una vez más?- aparté sus manos de mi cuerpo- Siempre vienes con tus besos diciéndome que soy mejor que todos pero siempre te vas con otros- me tembló la voz- Estoy harto de que pienses que con un par de besos ya soy tuyo- intentó tocarme pero no la dejé- Quiero que pases por lo mismo que yo, quiero que te sientas como una mierda cuando otra me toque, cuando otra me bese y sobretodo si me quiere de verdad- intenté no llorar- Te mereces esto- respiré hondo- Y ahora voy a irme y no quiero que me busques.
-No puedes hacerme esto- suplicó.
-Eso me repetía yo- le miré- Siempre pensaba que si me querías no me harías esto pero míranos, tú la misma mierda de siempre y yo el tonto enamorado al que le comes la boca y es capaz de olvidar que te has ido con otro y meterte en su cama para sentirse querida pero ya no me sirven tus falsos te quiero.
-No eran falsos- se puso justo delante para no dejarme marchar.
-Vete con tus cuentos a otro- le miré- A mi ya no me sirven.
-¿Estás seguro?- se acercó a besarme y le dejé. Escondí mis dedos en su pelo y al separarse de mi me mordió el labio- ¿Ves?- me miró- Siempre caes- me acerqué sonriendo a su oreja.
-Ésta vez la que a caído eres tú- susurré- ¿No decías que no sabrías vivir sin mis besos? Pues prepárate porque ese era el último- le dí un golpecito en el hombro- Campeona, que eres un campeona- me reí- Que ahora te toca a ti irte a las camas de otros y no volver a la mía, ¿sabes porque siempre volvías cariño?- me miró serio- Porque muy en el fondo no te sabían a nada los orgasmos de otros porque solo a mi me querías y cuando te des cuenta y tengas los cojones de admitirlo ya será tarde.
-Siempre puedo ir a buscarte, ¿no crees?- aparté de nuevo su pelo de la cara, me encantaba hacer eso y para qué mentirnos, a ti también.
-Ven si quieres, búscame pero ahora soy yo el que te promete una cosa- acaricié mis labios con los suyos por última vez- Te prometo que si vienes a buscarme yo no estaré.'
una promesa que no cumplí, yo fui esa tonto que esperó a que viniese a buscarme pero nunca volvió.
CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mi; Para Ti.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario