martes, 30 de agosto de 2022

Y en noches tontas sólo quieres desaparecer.


A veces desearía poder parar el tiempo y decirle a mi corazón que se detuviera con ésta mierda; que dejase de latir por ese alguien que ya no está, que ya no tiene sentido seguir mirando atrás creyendo que volverá. Pero no sé qué nos pasa que tenemos esa extraña manía de no perder nunca la esperanza creyendo que existe la posibilidad de que vuelva, ¿por qué no? Te preguntas, si te quiere tanto como decía e incluso más de lo que tú llegas a quererle, vendrá..pero, ahí está la trampa, que no te quieren lo suficiente- o nada- cómo para quedarse. Mira a tu alrededor y dime, ¿qué coño ves? Porque yo no veo nada, ¿no te cansas de dar, dar, dar y no recibir nada? ¿no te das cuenta que por mucho que des toda tu vida por alguien, ese no la dará por ti? Es injusto, lo sé, pero no todos estamos dispuestos, como tú y como yo, a querer cómo queremos. Y no aprendemos eh, damos todo lo que tenemos por alguien que al final se va y te quita todo lo bueno que tenías y que te había dado y, le lloras, porque sí, lo haces; no te engañes. Y no le lloras porque te haya dejado sin nada, le lloras porque esa persona te ha importado tanto que el vacío que te ha dejado al irse no es comparable con ningún otro tipo de vacío. Piensas que quizás con cada lágrima llenarás ese hueco que han dejado pero sabes que, ni aún pasando años, nadie será capaz de significar lo que ella y no sé cómo me lo monto que; cada noche, intento odiarla pero al final solo acabo odiándome un poco más a mi por pensarle tanto; ¿ he dicho que odio las noches? El otro día, me vine abajo- ¿cuando no me pasa eso?- Y le lloré, joder si lo hice; me senté detrás de la puerta de mi habitación y lloraba y le gritaba en silencio a este vacío que me ha dejado; ¿Han tenido nunca ese pensamiento de querer desaparecer? Joder, yo últimamente lo tengo constantemente. Sentía que nada tenía sentido desde que nos habíamos dicho adiós; y le lloré supongo que no lo suficiente cómo para que volviera pero sí lo suficiente para darme cuenta que no valía tanto la pena. Sabía, entre lágrimas, que aunque pasara el tiempo y ella intentase enamorarse; nunca encontraría a alguien que, como yo, le quisiera incondicionalmente a pesar de sus miedos e inseguridades, a pesar de toda la mierda que llevábamos ambos encima. Era capaz de soportar todo eso suyo tan sólo por tenerle sin saber que, a la larga, acabaría hundida de tal manera que parecía que la única persona que podía sacarme de ésta mierda; era la misma que me había hundido en ella. 

CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mí, Para Mí.

lunes, 22 de agosto de 2022

Lo raro no era quererla, lo raro era que alguien tan increíble como ella, no se quisiera.

Ella se odiaba pero la primera vez que la vi pensé en que tenía los hoyuelos más bonitos que había visto jamás y, por eso, siempre intentaba hacerla reír porque aparte de ser una de las mejores melodías que cualquier cantante desearía, en ese instante aparecían de nuevo esos hoyuelos que podían acabar conmigo. Ella siempre decía que todo el mundo le decía que tenía una sonrisa preciosa y no se equivocaban, creo sin duda alguna que esa era la sonrisa más sincera y aún teniendo imperfecciones, la más perfecta. Y la hacía reír porque eso me daba la vida, tío. Te miraba fijamente mordiéndose el labio intentando aguantar sin reírse sabiendo que segundos después iba a estallar a carcajadas y mientras, yo, me fijaría en como se le achinaban los ojos, en como se tapaba la cara para no verla reír así, y ese sonido podía darle vida a cualquiera y eso me molestaba porque sólo quería que me la diese a mi. Ella siempre me decía que la odiaba, que no le gustaba reír pero por mi aprendió a hacerlo sin miedo a que la gente de alrededor la mirase, yo siempre le decía que estaba preciosa y reía. A carcajadas. Creyendo que le mentía y no, joder, odiaba que se quisiera tan poco. Me había pasado días y noches deseando que ella se pudiese ver con los mismos ojos con los que yo la miraba para saber que era la persona más bonita que nadie se iba a encontrar jamás.

Ella odiaba su pelo, siempre lo usaba como escudo e intentaba taparse los ojos con él sin saber que por muy común que fuese el color de sus ojos, le quitaban el sueño a cualquiera, a mi. Y no sabéis las veces que había deseado abrazarla y esconderme en su larga melena y oler esa fragancia a coco que me volvía loco. No sabes las veces que he pensado que el mismísimo paraíso estaba ahí, en su cuello, ni tampoco las veces que he deseado enredar mis dedos por todo su pelo, esa larga melena que parecía estar tejida por dioses que intentaron hacerla perfecta y lo consiguieron. 

Ella odiaba mirarse al espejo pero por mi lo intentaba; a veces la veías ahí delante, frágil y callada, mucha gente pensaría que simplemente se estaría observando pero yo, yo sabía que dentro de su mente no dejaba de repetirse lo horrible que era y cómo alguien como yo podía quererla. Y cuando la veía demasiado seria, me ponía justo detrás suya, la rodeaba con mis brazos y me apoyaba en uno de sus hombros y la miraba fijamente en el reflejo del espejo y con una pequeña sonrisa le decía lo preciosa que estaba y, aunque no quisiera, ella siempre acababa sonriendo. Y después se giraba, se giraba para besarme sabiendo que en ese beso me decía aquellos 'gracias' que no tenía valor a pronunciar sabiendo que, con esas estupideces que yo le hacía, empezaba a quererse un poco más.

Ella odiaba tantas cosas que yo empecé a querer pero, hostia, teníais que ver lo feliz que era cuando estaba conmigo, se reía sin miedo, se miraba al espejo sabiendo que yo aparecería por detrás, se peinaba queriendo estar más guapa sin saber que a mi me gustaba más desmelenada, más despeinada; a lo loco, después de hacer el amor; en ese instante cuando me sonreía y me decía lo mucho que me quería estaba preciosa. Qué digo preciosa, estaba increíble, insuperable. No había cosa más bonita que verla despertar entre mis brazos y sentir que cada vez que ella no podía más, se venía a refugiar en estos sabiendo que ahí, era el mejor lugar de todos en el que llorar porque sabía que yo la cuidaría y, ahora que no estoy ahí para cuidarla me pregunto si se seguirá queriendo como me gustaría que lo hiciese, queriéndose tanto como yo le quise y le quiero.

Ella se odiaba y yo la quería y quería enseñarle en que lo raro no era que alguien como yo, un tonto, la quisiera..lo raro era que alguien tan increíble como lo era ella ni se amara. Era fácil de querer, joder, la mirabas y te sonreía y ya la querías. No podías no hacerlo y yo tuve la suerte de conocerla y es que cuando encuentras a alguien así piensas en todas las noches en las que has estado solo y, te das cuenta de que esas noches no eras ni la mitad de feliz que lo eres con ella y sí, la quise y lo sigo haciendo y ella no se quedaba corta en eso, no sabes lo bonito que quería, a su manera porque ella nunca te lo decía pero te miraba a los ojos y sabías que lo hacía, con ese brillo te decía lo mucho que te quería y hasta ahora no hay nadie que me haya querido así y aunque la haya tampoco la quiero como la seguiré queriendo a ella. No habrá otros hoyuelos en los que me pierda ni a los que quiera besar, ni unas ojeras tan bonitas por las que velar, ni unos labios mejores a los que besar, ni una chica tan perfecta como lo era ella a la que querer y amar. 

CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mí; Para Tí 

lunes, 8 de agosto de 2022

Gente que no se quiere y están juntos y nosotros, amándonos, nos dejamos ir.


hoy he decidido que ésta será la última vez que te escriba, al menos, de eso intento convencerme. Seguiré escribiendo pero me guardaré para mi el por quién escribo, nunca nadie lo sabrá; se pensarán que solo lo hago por hacer, que no viene por ti. He decidido escribirte y no quemaré la carta, prefiero que se la lleve el viento, quién sabe, quizás llega a manos de alguien que cree que lo más bonito del mundo es el amor y se dé cuenta de cómo son las cosas, que no siempre hay finales felices, que yo no soy para ti tanto como creía que tú eras para mi; que ya va siendo hora que la gente abra los ojos y se dé cuenta de cómo son las cosas en esta vida, que no siempre te quieren con la misma intensidad con la que tú quieres y, casi siempre, resulta que sales perdiendo. Pierdes por el camino las promesas que hiciste, los planes con los que soñaste, las risas que dijiste que algún día las tendría a dos centímetros de distancia y no a kilómetros. Pero se han quedado en el intento, un intento demasiado bonito que jamás sucederá y, qué decirte, es una pena. 

He salido fuera a escribirte, sentía que en casa se me venían las paredes encima, cada rincón de allí me recuerda cada cosa que nos dijimos, cada cosa que prometimos que sucedería aunque todo se tornase difícil y, mírame, en medio de la calle hundido intentando encontrar las palabras exactas para despedirme de ti y no las encuentro. Sólo sé que está lloviendo y no me importa mojarme; han habido lluvias peores que he tenido que soportar yo solo y no han podido conmigo. Hace frío, el vaho ha empañado el cristal de mis gafas y he tenido que quitármelas, total me las hubiese quitado igual por culpa de mis lágrimas, ya sabes que las despedidas nunca han sido lo mío. Y me tiemblan las manos, no sé si por culpa del frío o por tu ausencia, por saber que no estarás aquí para calmarme cuando más miedo tenga. Y éste es uno de esos momentos en el que más miedo tengo porque decir 'adiós' es duro si no sabes hasta cuando será el próximo 'hola' y si ni siquiera existirá. Y no sé, hoy es un día en el que no sé nada, ni qué vendrá, ni si volveremos a encontrarnos, si me dejaré buscar cuando me necesites, si te dejarás encontrar cuando note esta ausencia de ti. Es un 'no sé nada' constante que me está matando lentamente por dentro y me siento perdida en medio de tanta gente. Y te escribo, sin saber si entenderás la letra entre tantas lágrimas que han ido a caer en la hoja.. te escribo diciéndote tantas cosas...

"El odio que debería tenerte tendría que ser proporcional a todo lo que he llegado a quererte pero, ya ves, no puedo, he intentado cabrearme con todo esto que siento, con todos los recuerdos que hemos dejado atrás y no puedo porque apareces en cada una de tus fotos con esa sonrisa que hace que se le pase el enfado a cualquiera. Y me vienen a la mente todos aquellos momentos en que te la mordías-la sonrisa, digo- aguantándote esas tremendas ganas de mi sabiendo que el día que nos viésemos ardería el amor y dejaríamos una marca en la historia a besos, y nos versaríamos durante toda la noche queriendo parar el tiempo y recordar ese instante durante el resto de nuestras putas vidas. Pero ese momento no llegó, la historia acabó antes ni siquiera de haber empezado y mira que había oído historias bonitas pero la nuestra las superaba con creces, amor, y en ocasiones como esta pienso en lo injusto que es el mundo, que gente que no se quiere está junta por no acabar sola y gente que se ama por encima de cualquier cosa- como nosotros- se deja ir como si de verdad fuese lo mejor para todos y, no sé como te lo haces para olvidarme tan rápido y yo para seguir queriéndote tan lento, no vaya a ser que se me acabe todo el amor que tengo para darte. Tanto amor que no hemos sabido aprovechar y, es una pena. Mucha gente me dice que te deje ir, que no vale la pena pero eso es porque no te conocen, que no saben que con el sonido de tu risa paras el tiempo, el mundo y quizás también un poco mi corazón pero eso no tiene por qué saberlo nadie. Que me dicen que no sirve de nada quererte si no te tengo pero lo que ellos no saben es que te sigo queriendo por si así te acabo teniendo. Llámame tonto pero, éstas son las esperanzas que mi pobre corazón quiere albergar pensando en que cualquier día, a cualquier hora, volverás. Y no quiero quitarle la ilusión al pobre, que sé lo que duele."

Y no sé qué me pasa que siempre que le escribo siento que nunca será suficiente, que siempre me faltarán palabras para ella, me faltarían hojas y diccionarios para poder decirle todo lo que llego a quererle aún sabiendo que ya es tarde para un par de enamorados como nosotros. Sólo espero que si alguien encuentra esta carta, tenga más suerte de la que hemos tenido nosotros. Y si algún día, por razón alguna lees esto, no me lo digas porque saber que lo haces y no vuelves, duele más que saber que sigues con tu vida como si nada, como si yo no hubiese significado todo lo que prometías pero ya sabemos todos como son las promesas. Hoy te las hacen y nunca te las cumplen. Intento acostumbrarme pero es que, de tus labios parecían tan reales; pero ser no es parecer. Así que si lees esto sólo quiero que me des la copia que te dí de la llave de mi corazón que yo me he quedado sin y tendré que dársela a mi próximo amor, si es que lo hay porque, después de ti, he dejado de creer en el amor porque tú te has llevado todo el mío.

CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN:De Mí; Para Tí.

lunes, 25 de julio de 2022

El Sol seguiría saliendo y la gente seguiría viviendo.

Siento que nada de lo que he hecho a lo largo de mi vida, ha valido la pena. La vida pasa y sólo hace eso, pasar. Y yo mientras me siento en el terrado de mi casa observando cómo el mundo podría seguir perfectamente sin mi; que el Sol seguiría saliendo y la gente seguiría viviendo. Siempre que subo aquí a observar la vida, lo hago con música y en momentos como ese es en los que me doy cuenta de lo solo que estoy y, por eso escribo, cómo si al mundo le importase mi vida, cómo si a esos desconocidos que me leen les importase de verdad el dolor que siento porque me acaban de romper el corazón; sólo un poco más de lo que ya estaba, un rasguño que ni con una dichosa tirita volvería a ser como antes. Y duele, claro que lo hace pero eso no le importa a nadie; a nadie le importa que no le encuentre sentido a la vida, ni que llores ni te sientas solo; ni siquiera a la persona que te ha roto. Mírate, ellos te ven reír y solo se preguntan como coño lo haces para ser siempre tan feliz. Pero no lo eres; y lo sabes porque últimamente no dejas de escribir. Y lo que la gente no sabe es que siempre que escribes, lloras creyendo que luego te sentirás mejor pero eso nunca pasa. Lo único que haces es sentarte ahí arriba observando el anochecer mientras te preguntas dónde o cómo empezó todo aquello que tanto te ha hundido pero no lo recuerdas, parece que sólo recuerdas que ha acabado, que ya no está. Y miras hacia el horizonte sabiendo que no va a volver y te secas esa lágrima que sin querer o queriendo, se te ha escapado sabiendo que vas a echar en falta poder ver como su piel se iluminaba por culpa de los rayos de sol que entraban por la ventana y sabes que esa, sólo es una de las miles de cosas que vas a echar de menos; como verlo medio desnuda caminando por tu pasillo, acurrucarte en su pecho en el sofá o incluso el mensaje en el móvil con sus buenos días aún teniéndola al lado. Sabes que todo eso ha acabado y sólo pasa otro día y sigues ahí, tirado, observando la Luna; aquella con la que tanto te comparaba y te decía entre susurros que no tenía nada que envidiarte, que no había piel más blanca y más bonita que la mía a la luz de la Luna y, ahora la observo y echo de menos que esté aquí mirándonos a ambas intentando descubrir cual de las dos era la más preciosa cuando al final de la noche siempre me escogía a mi y se venía conmigo. Y, ahora, sólo me queda ella, y en noches como ésta me da por pensar y siento que no somos tan distintos; ambos, ahí arriba, solos, fríos y rotos entre una oscura noche ignorando a las estrellas por un cobarde como ella que ya no está y mientras la vida sigue y yo no sigo con ella; sólo la veo pasar.

CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mí Para Mí.

domingo, 17 de julio de 2022

ANÓNIMA

Se que cada escrito mío es un pedazo de mí, o lo viví.... o lo soñé... Pero sabes? Es parte de mí, eh cometido tantos errores en mi vida que aveces me niego a llamarlo errores, si no aprendizajes, me amo me odio y me asustó de los sentimientos por dentro que un ser humano puede dar, supongo que es más profundo de lo recibes, ya que nunca recibimos lo que damos.

Hoy... Domingo, en un lugar escondido de Lima, hay alguien que grita desesperadamente en silencio, queriendo ayuda pero queriendo estar sólo, será la costumbre, será el miedo, joder es que no puedo, no puedo comenzar algo sin meter la pata constantemente y que la gente te refriegue lo inútil que eres (aunque te sientes), no hay día en que coja el móvil y lo vea empapado por ese puñal de lágrimas que salen de mí, no se ustedes, pero sueño mucho en sonreír y aunque hay días en las que no pueda hacer nada bien y me levanté con ganas de morir, hoy me pare, me mire al espejo pero está vez sin asco y me repetí -hoy nos vamos a querer, vale?- y eso estoy intentando, créanme que no es nada fácil, pero tienes razón, soy una luciérnaga, puedo brillar y puedo apagarme pero luego volveré a brillar, cómo tú, como todas las almas que están aquí, aquí.... En algún lugar perdido de Lima, escondidas del todo refugiados en la nada, aquí... En aquella habitación con luces apagadas que reposas para evitar el mundo, aquí... En ese móvil que te distrae de todo los problemas del mundo tan hijo de puta, y tú, aquí... En lo más profundo de mi corazón, pero no en esta vida, capaz en la otra como dijiste, pero no aquí aunque quisiera y mataste porque si, pero hay veces en las que nos equivocamos de vida y no de amor, cariño, todos tenemos el brillo, hoy, mañana siempre.

CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mí, Para Ti.

sábado, 16 de julio de 2022

Vivíamos a base de ojalás que algún día dejarían de serlo.




Espero que estés bien, de verdad. Es lo único que me importa, lo siento por cagarla cada dos por tres, siento ser tan sincero y decirte todo esto y pienso que a estas alturas mi sinceridad no es más que otro defecto que añadir a la lista porque no hago más que joderlo todo cuando sólo venías a intentar que esté bien. Simplemente no son unos buenos días, no sólo por ti, parece que todo son problemas; que salgo de uno y me meto en tres más y no sé cómo salir. Noto constantemente esas ganas de llorar que antes no sentía porque al menos estabas tú para que las cosas fuesen un poco mejor y, justo cuando intentas acercarte un poco más a mi, doy dos pasos atrás por miedo. Porque sé que ya está, que se ha acabado. Soy consciente de que esto es lo que quieres pero no sé qué hacer con esto que siento y con lo mucho que llego a quererte. Ojalá tuviese todo ese amor que tengo por ti, conmigo. Ojalá. Y ojalá todo volviese a ser como antes pero parece que la vida se basa en ojalás y que a los soñadores se les corta las alas y no pueden soñar en que algo como esto pueda salir bien. Y sí, soy un cursi, pesado , un idiota, todo lo que pueda pasarte por la cabeza pero a veces siento que todo esto de dejarte sería mucho más fácil si no me quisieras como me quieres pero, no pasa nada, voy a intentarlo si crees que esto es lo correcto, lo mejor, si crees que eres consciente de que puedo ser feliz sin ti, adelante. Pero antes de pensar en si esto es lo correcto pregúntame si es lo correcto para mi porque cuando estábamos juntos o llámalo como quieras, eras la chica más feliz que había conocido e incluso tú te extrañabas de esa felicidad y, parece que quieres privarte de ella. No eres la única que lo pasa mal en esto, no eres la única que necesita tenerte cerca para saber que las cosas irán bien, no eres la única que piensa que en ocasiones como ésta solo necesitamos un par de besos pero no podemos y, lo sé, duele. Pero siempre he pensado que compensaba ese dolor si por otra parte nos pasábamos los días planeando cómo sería nuestro encuentro, planeando cómo sería nuestra vida juntos; nuestras primeras veces en tantos sentidos. Serían nuestras y eso me valía la pena. Valía la pena quedarme hasta las tantas contigo sabiendo que esa sonrisa con la que me iba, iba a ser la misma con la que iba a despertarme sabiendo que tú ibas a estar en mi día a día. Y ahora siento que nada tiene sentido y siento quererte tanto y tener que decírtelo. Lo siento, de verdad. Pero en parte es culpa tuya por ser lo que tanto necesitaba sin saber que lo necesitaba tanto. Y no quiero que estas palabras te duelan, no quiero causarte eso, sólo quiero que sepas que, aquí, en un pueblo perdido de Lima hay un chico que te quiere y que va a seguir haciéndolo. Y que va a seguir esperando a que te des cuenta de que cómo mejor estamos es picándonos por nuestras idioteces, haciéndonos reír al otro lado del teléfono y llamándote tan solo para recordarte lo mucho que te quiero..¿es que no lo echas de menos? Si el orgullo no te lo permite admitirlo no te preocupes, no lo hagas pero sólo quiero que te des cuenta de lo que estás prefiriendo perder por el miedo, o por un par de besos y mucho más que ahora no tenemos pero que podríamos darnos quién sabe cuando. Yo hace mucho que dejé de tener miedo y esto también es culpa tuya porque sentía que valía la pena dejar mis inseguridades y miedos atrás para creer de verdad que esto nuestro valía la pena. Y estoy cansado de luchar porque una parte de mi siente que ésta es una batalla perdida pero es como cuando te pregunté si podía llamarte y me dijiste que no y, días después admitiste que te hubiese gustado que te llamase, pues esto es igual. Dices que es mejor así pero no te creo y ésta vez me doy cuenta de que no, que es mejor cuando nos llamamos, cuando nos hacemos reír, cuando admitimos que nos queremos sin pensar en lo que vendrá. Porque los ojalá sabía que tarde o temprano iban a dejar de serlo. Los ojalá te besara, ojalá te abrazara o te tuviese aquí en los días que estás perdido, sabía que a la larga llegarían, porque las ganas de lo nuestro pueden con cualquier distancia posible que nos separa y siempre había querido creer que nada ni nadie podía separarnos salvo nosotros mismos y es lo que estamos haciendo cuando sabemos que sólo el uno puede hacer feliz al otro.

CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mí, Para Tí. 

No recuerdo queriéndome

nunca serás nada en la vida'
'no tienes a nadie'
'no vales una mierda'
'mírate, das asco'
'¿no te das cuenta de que nadie te quiere?'

Y supongo que así empezó todo, aparece alguien diciéndote ese tipo de cosas que al final no sabes si creértelas o si tienen razón pero con el paso del tiempo parece que sí, que sí la tienen. Parece que hagas lo que hagas, si viene de ti, ya estará mal. Parece que nada se te da bien o todo lo que tú haces no importa. Intentas que eso no te afecte y aún así sigues intentando pensando que, a la larga, las cosas irán bien pero notas como eso no pasa, que sólo pasan los días y acabas creyéndote lo que nunca querías creer, que acabas convirtiéndote en la persona que no querías; esa persona frágil, sensible, el que se hunde por todo aunque finge no hacerlo, el que llora a escondidas y en silencio para que nadie conozca mi debilidad, mi peor enemigo, yo.

Y al final acabas mirándote en el espejo y después de haber conocido a tanta gente que te decía que no valías nada, al final te lo acabas creyendo...tu mismo te miras en el espejo en silencio pero tu mente no calla. Ésta te repite una y otra vez lo poco que vales, que no eres nada y que vas a quedarte solo el resto de tu vida del asco que das, que nadie te quiere. Y suspiras, suspiras intentando dejar ir todo lo malo pero de nada sirve porque ahí estás, mirándote y pensando que la gente tiene razón, si ni tu mismo te quieres, finges hacerlo pero cada vez se te da peor. Y lloras, al menos, ves como el reflejo del espejo llora y ésta vez no te secas las lágrimas porque piensas que al soltarlas dejarás ir todo lo malo pero parece que nunca se va, que mañana vas a volverte a mirar al espejo y sabes que vas a seguir odiándote como llevas tiempo haciéndolo y ya no sabes si es culpa de toda esa gente que lleva tiempo diciéndote toda esa mierda o si la culpa es tuya, por ser tan débil y creértelo. 

¿No recuerdas cuando tú antes te querías? Porque yo no lo recuerdo, no lo hago. 

CON EL MAYOR DOLOR DE MI CORAZÓN: De Mí, Para Mí.

Así soy yo.

  Mucha gente a veces de la nada me ha dicho "cuéntame cosas sobre ti" y todavía se me queda la misma cara de tonto al no saber po...