El día que salió el sol fue cuando la conocí, era como si conocieras a un ser radiante que solo llega a tu vida para darle felicidad, fue una sensación de extasis que sube y no baja, donde la dopamina llega al límite y crees que todo es tan perfecto, pero...
Pero ese día que salió el sol llegó una tormenta, pues la persona que irradiaba de felicidad, no era tan feliz que digamos, dormia bajo el escombro de la oscuridad mental que desgarra al ser que lo lleva, despavorece al demonio habitante del ser y lo hunde en la miseria.
Su vida por así decirlo, no era tan perfecta ni feliz, solo sucedían tragedias, pero ella era feliz con tal de sacarte una sonrisa, existen personas que a pesar del desastre no quieren más y cuidan de los demás porque saben del dolor profundo.
A pesar de que cada que alguien se iba ella se ponía demasiado triste, pero sabía disimularlo con una sonrisa como siempre, me puse a pensar de aquel sol de comparación con ella y vi como radiada calor, brillo, emoción, todos salen de dia pero se duermen de noche y dicen amar la noche y odiar el sol sim embargo, todos salen cuando él está, pues aparente mente el humano crea rivalidades absurdas y el sol da la luz a gente que no haría ni una estrella por aquella constelación, pero aquel sol de arriba era asi, el sol de abajo era distinto.
El sol se enamoraba, era muy enamoradiza pero siempre terminaban dejandole un daño enorme, el cual también negaba con una sonrisa, una sonrisa que alegaba pena dolor tristeza.
Un día el sol, cansado de ver a todos felices y ella una miseria, recayó en meterse en un mundo malo, llena de humo y con los ojos rojos el sol se miraba al espejo, rota. Así se sentía ese sol
Antes irradiaba felicidad, ahora solo irradia dolor, pero aquel sol seguía haciendo feliz a las personas. Y todo su dolor lo guardaba con una sonrisa.
_Margell.